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Antes del arribo de Donald Trump y su corte de millonarios al gobierno de Estados Unidos, por primera vez en cuatro décadas, la marea migratoria tuvo un notorio descenso que podría comenzar a mostrar una nueva tendencia, según un estudio hecho por el Pew Hispanic Center (PHC), integrado por un notable grupo de científicos sociales de Washington que estudia los movimientos migratorios.





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El festival musical de Woodstock contribuyó al cambio
Enviado el Friday, 14 August a las 21:48:42
Tópico: Cultura
* Fue música de los pacifistas frente a la guerra de Vietnam.
* John Lennon pedía una oportunidad por la paz.
* Cuando John Roberts enfrentó a Nelson Rockefeller.
* Opiniones encontradas por la presentación de Juanes en Cuba.
* Las motivaciones del cantautor son puestas en entredicho.

Carta Mesoamericana / James Patrick Boyle Alvarado, corresponsal jefe
Miami, Florida



Hace exactamente cuatro décadas, medio millón de jóvenes se reunieron en Woodstock, en la explanada de un área suburbana de Nueva York, durante la época más intensa de la guerra de Vietnam y el apogeo de la cultura hippie.

Jóvenes de todo el país y más allá de las fronteras acudieron a ese lugar sin mayor motivación que disfrutar de paz, música y amor durante tres días, pasando a ser protagonistas de tratados sociológicos que atribuyen al famoso festival de Woodstock un papel preponderante en la decisión del gobierno estadounidense de retirarse de aquella guerra injusta y sin sentido.

Los cuatro jóvenes organizadores del evento, dos herederos que no sabían qué uso darle a su fortuna y dos aficionados a la música que pretendían hacerse de un capital para construir su propio estudio de grabación, jamás imaginaron que su proyecto iba a alcanzar semejantes proporciones.

Los 50 mil asistentes que ellos esperaban con cierto entusiasmo desmedido, llegaron un día antes de lo previsto y, para el día viernes, cuando debía iniciarse la presentación de las estrellas musicales anunciadas, las vías de acceso estaban completamente bloqueadas y el primer artista tuvo que esperar más de seis horas para subir al entarimado principal; pero el hecho más relevante en materia histórica fue la conversación que sostuvieron Nelson Rockefeller, gobernador de Nueva York, y el joven empresario John Roberts.

El influyente político, alarmado por las noticias, amenazó a Roberts con movilizar la Guardia Nacional de inmediato e impedir la presentación del espectáculo; pero su interlocutor sólo le preguntó si él estaba al tanto de que la asistencia estimada era de más de 500 mil espectadores y que no era buena idea disgustar a la multitud.

Rockefeller entendió el mensaje y movilizó a las tropas; pero para proveer de alimentos a los asistentes y, posteriormente, el gobierno de Richard Nixon, sostuvo muchas y muy variadas discusiones con relación al multitudinario acontecimiento.

La principal preocupación de las autoridades era el hecho de que estos jóvenes radicalmente opuestos a la guerra de Vietnam podían reunirse en tal número simplemente atraídos por sus ídolos musicales.

Fue una revolución pacífica que podía tornarse violenta y hacer valer sus principios ante un gobierno impopular para ellos e inefectivo en el manejo de sus conflictos internacionales.

Cuánto importó este elemento es aún materia de especulación; pero la música mostró un potencial para generar el cambio que desde entonces nadie ha subestimado.

Cuarenta años han pasado y recientemente el cantautor colombiano Juan Esteban Aristizábal, más conocido como Juanes, anunció su próxima presentación en La Habana, Cuba, encabezando un festival que contará con afamados solistas y grupos musicales de México, Estados Unidos, Puerto Rico y otros países bajo la bandera de la paz.

El rechazo de la comunidad cubana exiliada en los Estados Unidos y otros países no se ha dejado esperar. Otros grupos se han solidarizado con esta causa, aunque también hay quienes aplauden la iniciativa.

Lo que está sobre la mesa es, por un lado, las motivaciones de Juanes, un reconocido activista político y social por la paz, a quien ahora se le acusa de simpatizar con el régimen cubano.

También se afirma que el mentado festival va a ser para el entretenimiento exclusivo de la élite gubernamental y sus allegados. Finalmente, los más simplistas dicen que no deben mezclarse el arte y la política y que eso es inevitable en este caso. Para ellos Juanes estaría endosando las políticas del gobierno isleño.

John Lennon pedía una oportunidad para la paz. Después de cincuenta años de infructuosos intentos de cambiar el status quo en Cuba por la vía de la confrontación y aún de la violencia entre coterráneos y aún familares, ¿por qué no darle una oportunidad a la música?

 
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